A sólo unos días del inicio de la Semana Santa, es importante recordar qué hacer y qué no hacer si vas a llevar un trono. Desde la Escuela Española de la Espalda dan una serie de claves para mitigar el impacto de llevar un trono o enseres de gran tamaño en las procesiones.
“Los cofrades someten sus articulaciones a una gran sobrecarga debido al peso que deben llevar sobre sus hombros estos días de devoción y tradición. Por eso, se pueden sufrir lesiones a nivel de los hombros, el cuello o la espalda”, señalan.
Por ello, para tratar de reducir el impacto, recomiendan: prepararse durante todo el año, realizando ejercicios físicos para fortalecer la musculatura abdominal, lumbar, la pelvis o los glúteos; realizar un buen calentamiento de las articulaciones, con ejercicios y/o estiramientos y tener una buena higiene postural. En el transcurso de la procesión, aconsejan mirar al frente y contraer abdominales para proteger las lumbares.
Además, aconsejan emplear calzado confortable y con buena amortiguación, así como beber agua y tomar alimentos ricos en azúcares de rápida absorción por el esfuerzo físico. No obstante, recuerdan que, en caso de ser necesario, no hay que dudar en acudir a médicos, fisioterapeutas o entrenadores.




