ENTREVISTA A ELIDIO LÓPEZ, HERMANO MAYOR DE LA HERMANDAD DE NUESTRO PADRE JESÚS A SU ENTRADA EN JERUSALÉN Y MARÍA SANTÍSIMA DEL AUXILIO Y DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA REDENCIÓN Y MARÍA SANTÍSIMA DE LOS DOLORES (ARROYO DE LA MIEL)

La Guardia al Señor por parte de la Legión Española les convierte en uno de los momentos más señalados de la Semana Santa en Benalmádena. ¿Qué supone para la cofradía contar con ellos?
La guardia al Santísimo Cristo de la Redención no la hace en sí la Legión Española, sino veteranos legionarios que formaron una asociación de jubilados de veteranos de la Legión. La verdad es un punto muy importante. Empezaron de una forma esporádica, pero nosotros les comprometimos un poco el primer año para hacer una guardia al Cristo de la Redención porque teníamos un poco de celos de Mena. Empezamos así y el primer año se nos desbordó. Después el pueblo lo pidió. Ahora nos vemos obligados a hacerlo todos los años, estamos encantados y ellos también. Ya hay muchos cofrades que ven el Jueves Santo aquí y que dejan de ir a Málaga. No es porque nosotros lo hagamos mejor, sino que en Málaga hay más inconvenientes para poder ver en primera fila el desfile. Se conforman con ver el pequeño homenaje que hacemos a nuestro Santísimo Cristo de la Redención, y es muy importante para nosotros, de verdad.
Salen en distintos días de la Semana Santa, lo que les da mayor complejidad en la organización. ¿Cómo lo hacen?
Lo hacen muy bien porque son unos expertos legionarios. Saben lo que tienen que hacer y lo hacen perfectamente. Comenzamos a las 10:00 de la mañana con las escuadras de gastadores y los relevos de guardia, que es lo bonito. Como no es mucho tiempo, de 10 a 11:30, tenemos que acortar el periodo de visita y ya nos vemos obligados aparar a las 11:45 como máximo porque a las 12 tenemos que salir en procesión en traslado con el Santísimo Cristo a hombros de los legionarios hasta la parroquia de la Inmaculada, donde nos espera su Madre, la Virgen de los Dolores, ya puesta en sus andas. Los legionarios le hacen un recibimiento allí también, con pases muy bonitos, espectaculares, donde le hacen la presentación a la Virgen y posteriormente vamos otra vez a la casa hermandad, donde le hacen la entronización con ayuda de sus compañeros los Bomberos de Benalmádena. Es un momento espectacular donde los Caballeros Legionarios cantan el himno y van subiendo despacito. Es muy bonito, queda muy emotivo y animo a la gente a que lo visiten, de hecho, lo hacen y estamos casi desbordados. Nosotros estamos encantados, pero también un poco preocupados porque nos gustaría que lo pudiesen ver mejor, que pudiese entrar más gente.
¿De cuántos hermanos dispone la hermandad?
La hermandad ahora mismo está alrededor de los 700 hermanos más o menos, y vamos ampliando cada año. Estamos contentísimos, por supuesto.
La evolución de la hermandad es más que notoria en los últimos años, tras el estreno de los tronos. ¿Quieren seguir ampliando el patrimonio?
Es obvio que cada año tenemos que ampliar el patrimonio, mejorarlo y restaurarlo. A las hermandades nos cuesta bastante dinero. Las recaudaciones de dinero para sufragar estos gastos cuestan mucho esfuerzo, pero sí, seguimos ampliando. Este año en el techo palio del Domingo de Ramos nos han hecho una “gloria” muy bonita en la que va reflejada una pintura preciosa de Nuestro Padre Jesús en Jerusalén o Jesús de la Pollinica, María Madre Samaritana, San Juan, hay un niño…. en fin, hay diferentes caras y el sol les realza Los colores. Luego tiene la parte del cielo que está con pan de oro, lo que le da una vistosidad preciosa con el tipo de palio calado que tiene esta imagen. Y todos los años tenemos en mente que muy pronto hay que renovar el trono del Cristo de la Redención porque es un trono pesado y es precioso. Estamos muy orgullosos de la persona que lo donó, y tenemos que hacerlo porque nos lo están pidiendo. En el itinerario, el paso por alguna de las calles es muy muy difícil por la anchura, por las aceras en alto, y es peligroso para los portadores. Es una cosa más que hay que sufragar porque ya tiene unos años y se va deteriorando. De hecho, está bastante deteriorado. Todas las hermandades todas tenemos esa obligación de ampliar cada año nuestro patrimonio, porque al fin y al cabo eso queda siempre en la hermandad y tenemos que congratularnos de estar al día, y también por los visitantes que quieren ver cosas nuevas.




