El Ministerio de Sanidad ha solicitado a las comunidades autónomas que refuercen la vacunación del sarampión para llegar al 95% de cobertura de las dos dosis ante el incremento de casos, cerca de 150 –cuarenta de ellos en Andalucía- y con la previsión de que sigan subiendo como consecuencia del avance del virus en todo el mundo.
Aunque el riesgo para la población española sigue siendo bajo, según recoge el informe “Implicaciones para España del aumento de casos y brotes de sarampión a nivel mundial y europeo”, el riesgo individual de personas expuestas al virus sí es alto y sus consecuencias pueden ser graves.
El calendario vacunal andaluz incluye esta vacuna a los doce meses y a los tres años. Se inocula en la conocida como triple vírica, que previene al mismo tiempo sarampión, rubeola y parotiditis (paperas).
Además, según datos de la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, a partir de los 3 años se considera que una persona está correctamente vacunada si ha recibido al menos 2 dosis con un intervalo mínimo entre dosis de 4 semanas. Esta vacunación está contraindicada en embarazadas y en personas inmunodeprimidas. Las mujeres deberán evitar el embarazo en las 4 semanas siguientes a la administración de cualquier dosis de vacuna triple vírica.
Según el proyecto del Plan Estratégico de Vacunaciones de la Consejería de Salud y Consumo de Andalucía, Andavac, en caso de contacto con una persona que tenga el virus, en personas mayores de seis meses no vacunadas o vacunadas con una sola dosis, se recomienda una dosis de la vacuna.
El sarampión es una enfermedad infecciosa producida por un virus, altamente contagiosa por vía respiratoria, que produce complicaciones con más frecuencia que otras infecciones infantiles habituales. Produce habitualmente un cuadro de fiebre, erupción cutánea, catarro intenso con conjuntivitis que dura una semana aproximadamente. Los síntomas suelen ser aún más intensos en adultos. Las complicaciones pueden ser leves (otitis, laringitis, bronquitis) o más graves como la neumonía o la encefalitis.




