La superdotación y la inteligencia son términos abstractos difíciles de medir sin las herramientas adecuadas. Desde los primeros estudios, el término alta capacidad ha evolucionado: desde el alto rendimiento académico al elevado Cociente Intelectual.
La OMS considera que una persona es superdotada cuando su Cociente Intelectual es igual o superior a 130. Sin embargo, los test de inteligencia no son exactos y hoy en día los especialistas en el diagnóstico de la Alta Capacidad no tienen en cuenta únicamente este dato, ya que no creen que exista un punto de corte igual para todos.
Por eso, los expertos recomiendan realizar una evaluación multidimensional para tener en cuenta otros valores, como la creatividad, el estilo de aprendizaje o el desarrollo evolutivo. Saberlo es clave para el desarrollo de la persona, sobre todo si hablamos de menores en edad escolar.
Pero, ¿cómo puedo saber si mi hijo posee altas capacidades? Existen multitud de centros en la provincia de Málaga que realizan el diagnóstico, y los precios rondan de partida los 500 euros. Se trata de un documento de evaluación que detalla las potencialidades del menor y definen las necesidades desde el punto de vista social y académico.
Este informe es oficial y los centros educativos deben conocerlos para evitar posibles conflictos y poder adaptar de forma curricular los contenidos con el objetivo de que el menor se encuentre cómodo y su rendimiento sea lo más productivo posible.
En Málaga, además, existe la Asociación de Altas Capacidades (ASA), una entidad que, desde su fundación hace 25 años, ha acogido a más de mil familias. Organizan planes de acogida en grupo e individuales, además de numerosas formaciones y talleres para los menores cuyo objetivo es que accedan a recursos que les sean atractivos y útiles.
Además, Andalucía cuenta con el Plan de Atención de Altas Capacidades, que sirve de apoyo al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo por presentar altas capacidades intelectuales. Según la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, “la atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo se constituye como una de las piedras angulares. Un alumnado diverso requiere, inevitablemente, respuestas educativas diferenciadas que permitan el máximo desarrollo del potencial de aprendizaje que cada una y cada uno presenten y que posibiliten la universalización del éxito escolar”.




