El desmantelamiento del Willow sigue en marcha en el Puerto Deportivo de Benalmádena. Con esta acción el ayuntamiento cumple con el compromiso de mejorar las instalaciones portuarias y liberar espacio para más atraques, beneficiando a la comunidad náutica y al turismo local. El alcalde de la localidad Juan Antonio Lara ha asegurado que así «eliminamos un foco de contaminación marina, reforzando nuestra apuesta por la sostenibilidad y la conservación del medio ambiente. Seguimos trabajando para hacer de nuestro puerto un lugar más limpio, más moderno y más eficiente».
El desguace del artefacto flotante USS Willow comenzó a primero s de febrero con la llegada de maquinaria para su retirada tras unos primeros trabajos manuales. Semihundido en las aguas de la marina de Benalmádena y protagonista de numerosos litigios entre administración y propiedad, el desguace supone una inversión de 302.803,65 euros para unas labores complejas en aguas de la marina benalmadense.
Juan Antonio Lara ha recordado que durante años “muchos usuarios del Puerto de Benalmádena, vecinos y visitantes han reclamado la salida de esta embarcación de grandes dimensiones, lo que ha supuesto un duro periplo judicial y numerosos conflictos entre el gobierno local anterior y la propietaria”.

El alcalde ha hecho especial hincapié en que este equipo de gobierno “cumple sus compromisos” y “la salida del Willow de nuestro Puerto es una prueba más de ello”, supondrá “un importante revulsivo en ingresos para el Puerto de Benalmádena, que recupera 19 atraques y generará unos ingresos previstos de 100.000 euros anuales”. Además, recalcó, se procede a la eliminación de un elemento peligroso, tanto para los usuarios y visitantes como para el propio ecosistema marino. Estos trabajos de desguace cuentan con autorización judicial, así como de la Agencia Pública de Puertos y de Capitanía Marítima para su retirada, tras un complejo procedimiento para impulsar su desguace mediante una licitación pública con las medidas de seguridad correspondientes para la prevención de la contaminación marina y garantizar la seguridad de los usuarios del recinto portuario. Además, estos trabajos implican la gestión de los residuos generados durante las tareas de desguace, siguiendo la normativa medioambiental aplicable y su clasificación.





