La investigación arrancó en enero del año pasado, tras conocer los agentes que en Benalmádena había asentado un grupo presuntamente dedicado a esa actividad ilegal que usaba varios canales digitales para promocionar sus productos.
Los miembros de la organización, que anunciaban sus productos a través de aplicaciones de mensajería instantánea y de diversos perfiles de redes sociales, enviaban marihuana y hachís a países como Alemania, Francia, Reino Unido, Polonia y Países Bajos, según ha informado la Policía Nacional en un comunicado.
En la fase final de la investigación -y tras haber interceptado los agentes varios envíos de droga- se detectó un cambio en el modus operandi de los investigados, que comenzaron los transportes por carretera en vehículos de alta gama para entregar ellos mismos la mercancía.
En total, once personas han sido detenidas en distintas localidades de las provincias de Málaga y Sevilla.




