La solidaridad de los vecinos sumada a la de muchas otras personas de otros puntos de España, ha hecho que hasta ahora se hayan recaudado 14.000 euros para los cuatros hijos que Lina tenía, tres con su pareja y otro mayor de edad con otra pareja anterior.
El padre prendió fuego a la casa y asesinó a la madre. La madrugada de un domingo a un lunes en Benalmádena cambió para siempre la vida de estos tres pequeños y del hermano mayor ,que tuvieron que salir de casa a las cinco de la mañana con el pijama puesto. A partir de entonces, solamente poseían eso, un pijama, porque todo lo demás había desaparecido.
Al amanecer de ese lunes, un grupo de catequistas de la Parroquia de Santo Domingo se dispuso rápidamente a comprar ropa para los pequeños y a partir de ahí, comenzó la bola de nieve de solidaridad que se encauzó a través de esta parroquia y de la Asociación Peña Caballista de Benalmádena.
Se han recibo llamadas desde Madrid, de empresas que van a donar muebles para cuando la casa en la que vivían pueda ser restaurada, o pintores que se han ofrecido voluntariamente a pintar la vivienda gratuitamente. Hasta un hotel que ha hecho reformas va a proporcionar colchones.
El dinero está depositado en una cuenta de la Peña hasta que llegue el momento en el que se decida quien ejerce la custodia la tutoría o la patria potestad de los niños. Será entonces cuando se trasfiera la cantidad integra recaudada para los menores y su hermano mayor. Por el momento están acogidos en casa de familiares en Benalmádena.
A la campaña de recaudación de fondos se han sumado otras asociaciones de la localidad, hermandades y cofradías ,en lo que ha sido una explosión de solidaridad que ha seguido a la enorme indignación por el asesinato.




